Hoy, un día como cualquier día de invierno, un día lluvioso, me despierto por una sensación que capto, algo que vibraba a mi lado. Abro los ojos y veo mi celular moviéndose, era mi padre. Atiendo dormida, y luego me tiro de nuevo en mi cama. Me levanto rápido, me visto, y llamo a la pizzería. Después de un rato, escucho sonar el timbre, llegaron a casa mi tío y mi padre. Solamente entra mi padre, mi tío se va. Entramos a la casa, hablamos como de costumbre, esperando que llegara la comida. Mientras tenemos nuestra charla, aparece una discusión, una discusión como las de siempre. Esa discusión es interrumpida por la llegada de la comida.
Nos sentamos a comer, y seguimos discutiendo de lo mismo, intercambiando opiniones que eran totalmente opuestas.
De repente mis ojos empiezan a achinarse y mis ganas de comer son menores. Siento muchas ganas de vaciarme, y empiezo a llorar. No sabía porque empezaba a llorar, no sabía cual era el motivo de esas lágrimas, lo único que sabía es que quería llorar. Me las trato de aguantar pero mi rostro ya no tenía más fuerzas para poder esconder el sentimiento que mi cuerpo estaba teniendo en ese mismo momento. En la mesa fue un silencio. Mis lágrimas empezaron a correr sobre mi rostro. Lo único que pasaba por mi cabeza, eran preguntas, preguntas y más preguntas, ninguna respuesta. No podía saber lo que mi padre estaba sintiendo. No sabía ni porque estaba llorando, nada mas sabía que necesitaba llorar. Mi padre me dice, ¿Porque lloras? ¿Te haz enojado conmigo? ¿Piensas que tenemos una mala relación?. Y yo, no sabía que responder, porque no tenía el porque de la primer pregunta. Sabía que no lloraba por ninguna de las otras.
Se acerca mi padre y me da un abrazo, largue el llanto mas fuerte aún.
Un abrazo de un padre, puede ser el mejor regalo que te da la vida. Es un abrazo verdadero. Un abrazo es algo que sientes que te protege, y te da más fuerzas para seguir, quiere decir que no estás solo, que hay alguien más contigo, y que puedes confiar en él.
Le dije que lo amaba, y que me perdone, que no sabía porque lloraba. Y el me contesto, me encanta que llores, me encanta que puedas llorar adelante mio, porque uno no llora adelante de cualquier persona, si no llora adelante de las personas que confía, de las personas que ama. Me pone contento que llores así, porque a veces el cuerpo necesita descargarse de cosas, que uno ni sabe lo que son, pero son cosas que se van juntando. Y como tu sabes, las lágrimas vienen directamente del corazón.
