Escribo, borro. Escribo, borro. Escribo, borro y también escribo y también borro.
Y termina en NADA.
Como una de las tantas hojas que desperdiciamos y que queda en la papelera del colegio. O que terminan tocando la cara de algún compañero cuando lo ves distraído.
No hay comentarios:
Publicar un comentario